Me despierto de un mal sueño a las 4 de la mañana. No es una pesadilla, sino algo que me preocupa y me estresa, y que me desvela. Los minutos pasan y mi cabeza no deja rumiar lo mismo. Desisto de la idea de volver a conciliar el sueño, sé que no dejaré de dar vueltas en la cama.
Me levanto y me preparo una infusión con miel, algo relajante; busco un libro que me ayude a despejar la mente. Entonces me acuerdo de mi último capricho, me refugio entre sus páginas y dejo pasar el tiempo hasta que vuelva Morfeo:
En "Que hacer cuando en la pantalla aparece The End" Paula Bonnet regala unas ilustraciones fantásticas acompañadas de pequeños trozos de su vida, todo aderezado con unas cuantas citas de libros y canciones.
Y al cerrar el libro, por fín, me duermo.

