20/3/16

Cine de febrero

En febrero seguí con los estrenos de los Oscar:

 
The Revenant, de Iñárritu. Creo que soy de las pocas personas en este país a las que les ha gustado esta película... Es verdad que es demasiado larga, y en un par de momentos se vuelve cuanto menos inverosimil, pero en general me parece cruda y desoladora en la trama; además de muy hermosa en la imágen.
También he oído decir que el papel se lo dieron a DiCaprio para que se luciese y se llevase el Oscar, bueno pues pasaron las dos cosas: se luce y gana el premio (aunque personalmente creo que ha estado mejor otras veces y ahora se lo dan por pena). Pero no puedo dejar de decir que me impactó mucho más Tom Hardy, y que no entiendo por qué no le premiaron a él.


 

Spotlight, de Thomas McCarthy. Me gustó y sorprendió bastante esta película, porque creo que va un paso más allá. Me explico: la película me interesaba por el tema que trata, que por desgracia sigue a la orden del día; pero me encontré, además de una investigación muy interesante y una elenco de actores muy talentoso, un guión que profundiza en la culpa y en lo difícil que es separar lo personal de lo profesional en algunas ocasiones.
Aún así no creo que sea una película de Oscar, no sé que es pero le falta algo. Tal vez me pareció algo plana en cuanto al ritmo, o tal vez es que si la hubiese tenido que dejar de ver por alguna razón no lo habría lamentado.




Deadpool, de Tim Miller. Fue bastante gracioso cómo terminé viendo esta película: en realidad el plan era ver The lobster en versión original y todo, pero llegamos tarde y de toda la cartelera disponible cayó ésta.
En general, no está mal, la película es lo que es: muy apta para un domingo por la tarde sin pretensiones. Lo que pasa que ahora tiendo a comparar todas estas películas con Kick-ass, y soy muy fan de Kick-ass. Pero lo que sí hizo bien es que tengo otra vez ganas de leer cómics de superhéroes, y eso es muy bueno.
Volviendo a la película: tiene mucha acción y mucho ritmo (evidentemente), algunos chistes buenos, un villano muy malo y un héroe ambiguo (esto es lo que le da la gracia).




Room, de Lenny Abrahamson. Ya había visto el trailer de esta película (creo que cuando fui a ver The Revenant), y no recomiendo hacerlo a quienes sean sensibles con el tema de los 'spoilers' porque de verdad que no dejaba nada a la imaginación. Lo que me sorprendió y gustó es que, a pesar de conocer casi toda la línea argumental, lo que realmente cuenta son los personajes. Es decir, que aún sabiendo de donde parte y a donde llega, y casi como es el viaje, eso no le quitó ni un poquito de emoción porque la película es sobrecogedora.
Para mí, era ésta la que tenía que haberse llevado el Oscar, y dicho esto, creo que hay poco más que añadir.

13/3/16

Febrero en libros

En febrero leí dos libros, parece que este es mi ritmo de lectura actualmente.



Empecé con Kitchen de Banana Yoshimoto. Es el segundo libro que leo de la autora, y me gustó más que el otro, pero sin llegar a entusiasmarme. De hecho, le empecé a coger el punto con el segundo relato (en esta edición se agrupan dos relatos: Kitchen y Moonlight Shadow). Supongo que al ser un estilo tan alejado de lo que suelo leer me costó coger el ritmo a la historia. Sin embargo, me pasó una cosa curiosa: aunque como digo, no lo disfruté especialmente mientras lo leía, depués de dejó muy buen sabor de boca, como un poso de tranquilidad muy agradable. No sé, seguramente no tengo qe dejar pasar tanto tiempo entre un libro y otro de la autora.

Después leí Ofrenda a la tormenta, de Dolores Redondo, y por fin he terminado la trilogía. Esta parte es la que más ritmo tiene de todas, se podría decir que todo el libro es acción. De hecho, me ha gustado que la trama sea tan rápida, eso es lo que hace que la historia enganche y que pasen más desapercibidas otras cuestiones que me crispan los nervios... La principal, que apenas desarrolla los personajes y las relaciones entre ellos, que si ya estaban cogidas con pinzas ahora no tienen ni pies ni cabeza. (SPOILER) ¿Por qué de repende Montes es el fan nº 1 de la inspectora Salazar? ¿Por qué personajes que tenían tanto peso como la tía Engrasi y el Agente Dupree, que parecían vitales para que la inspectora comprendiese a qué se enfrentaba no tienen más que un par de líneas? ¿Por qué Amaia es tan rematadamente soberbia y fría? Si es la mujer de hielo, ¿a qué viene ese 'affaire'?
Por otro lado, me ha gustado bastante como ha dado una vuelta a tema de la mitología navarra, ya que a la vez que seguía profundizando (esta vez menos que las anteriores) en el tema, le ha añadido nuevos matices y un punto anclaje con la realidad que aporta verosimilitud. No obstante, ni he entendido el papel del subinspector Etxaide en este libro, ni me ha gustado el final, que me pareció apresurado y poco creíble. 


29/2/16

El día que no se repetirá hasta dentro de 4 años

29 de febrero, un día como cualquier otro: me levanto a la misma hora que los demás lunes, desayuno prácticamente lo mismo y voy a trabajar. Pero aun así, tenía ganas de escribir algo; de dejar huella aquí precisamente hoy, porque no deja de ser un día que no volveremos a vivir hasta dentro de cuatro años, ¿o sí? En realidad el calendario no es sino otro intento humano de controlar la naturaleza. Además, es el día en que viene a mi cabeza la misma estúpida pregunta: ¿los bisiestos celebran su cumpleaños sólo cada cuatro años?

En cualquier caso, febrero ha sido un mes intenso en muchos sentidos: comenzamos confirmando la vuelta para el gran final que se merecían las Gilmore Girls, y como buena 'fanfatal' ya he empezado con el revisionado que tenía planeado y ahora necesito mi dosis en vena diaria de algodón de azúcar y Stars Hollow. Es curioso que, lejos de cansarme de ella, la redescubro de una forma bastante diferente, seguramente porque actualmente me acerco más en edad a Lorelai que a Rory... Pero la estoy disfrutando incluso más y enamorándome de muchos de sus secundarios que en el pasado me pasaron algo inadvertidos.
Lo que me tiene un poco mosca es que, al parecer, uno de los exnovios de Rory no va a aparecer...  Espero que no sea Jess, porque yo soy de Jess de toda la vida, aunque fuese 'casi' el típico malote, y de hecho entra en mi imaginario del final perfecto. Bueno, en realidad, estoy casi segura que será Logan porque se rumorea algo del caché, y ya sabemos que Cary Agos tiene unos honorarios muy altos...
Esto nos lleva irremediablemente al segundo notición seriefilo del mes: se acaba The good wife. ¿Qué será de nosotros sin los trajes de chaqueta, las escenas de ascensor, sin Eli ni Diane, las copas al salir del tribunal, los malos entendidos y los egos desmedidos, sin "Objection, your Honor"? La verdad que soy incapaz de imaginar un final ahora mismo, pero esta serie siempre me sorprende, y no creo que esta vez sea menos.
Aprovecho para hacer un llamamiento: ya que estamos en pleno revival de muchas series, ¿puede alguien por favor sacar unos cuantos dolares de su abultada cartera y poner en marcha Carnivàle? Gracias por adelantado.

Además, en febrero se fueron dos grandes escritores, y lo hicieron el mismo día. Umberto Eco, del cual sólo he leído una novela y me dejó exhausta, pero seguro que algún día caerá otra, y volveré a sufrir con gusto. Pero sí leí muchos de sus artículos de opinión que publicaba en una revista semanal italiana, y lo siguió haciendo hasta dos semanas antes de su muerte.
También se fue Harper Lee, la eterna escritora de un sólo éxito (y qué exito tan merecido), que en el final de sus días "decidió" abrir el cajón de los recuerdos de juventud. Leí Matar a un ruiseñor hace unos años y sin duda es una gran novela, pero sigo sin leer Ve y pon un centiela porque temo que me estropee el cuento de hadas.

Me fascina la idea del escritor de un único libro, de una historia que marca un época, y del silencio que viene después. Aunque me parece que es bastante complicado de encontrar, porque muchos de los autores que suelen nombrarse puede que sólo hayan escrito una novela, pero en su mayoría han continuado escribiendo ensayos o relatos. Creo que mi fascinación por este fenómeno viene casi directamente del personaje de Jep Gambardella, el autor de un único gran éxito que protagoniza la obra maestra que es La grande bellezza de Sorrentino.

No voy a hablar de cine ahora porque eso me llevaría a hablar de los Óscar y paso de hacerlo porque cada vez me parecen más despropósito: creo que dan los premios sacando una bolita del bombo del telecupón de Carmen Sevilla. Claro que no todos, porque los hay tan obvios que ya sería la monda, pero aún así... 

Remato esta vomitona de pensamientos en los que me centro para evitar dedicar un sólo segundo de mi vida al circo polítco y el estado de la nación de la pandereta, con una frase que me ha hecho reír y me ha indignado a partes iguales, lo cual sólo es posible cuando oyes tonterías tales que no puedes sino carcajarte. Básicamente un señor con alzacuellos en su interminable homilia de exequias, nos ha instado a todos los asistentes a esperar la última hora con alegría, casi con la impaciencia de un niño que aguarda los regalos la noche de 5 de enero, pues es el momento de encuentro con Dios. ¿A alguien le parece esto normal? Lo que ya lo eleva a festival del humor es el ensalzamiento del voto de castidad, la actitud de recogimiento, el silencio y la espiritualidad. Pensándolo bien, lógico que con una vida así, uno espere la muerte ya que seguramente será lo único interesante que le vaya a pasar.

Y para acabar este 29 de febrero por todo lo alto, qué mejor que unos gatetes. Hasta dentro de 4 años.