22/10/13

Prisioneros


Esta mañana he leído en el periódico que ayer las salas de cine se vieron desbordadas gracias a los precios ultrareducidos de “La fiesta del cine”. Me parece normal porque a la gente le gusta ir al cine, pero cuando la entrada cuesta unos 8 euros te lo piensas muy mucho, te lo piensas hasta el día del espectador porque sigue costando unos 6 euros… 
Nunca Jamás no es el sitio ideal para ir al cine, porque a los precios desorbitados hay que sumar que no hay variedad: hay tres salas y todas tienen la misma cartelera, la más comercial. No tengo nada en contra de estas películas, pero hay muchas otras producciones que me gustaría ver… 
La verdad es que, al final, voy sólo a la filmoteca y a los ciclos de cine; tanto por el precio como por los títulos, que aunque no son estrenos siempre son bastante interesantes.

Ayer me acogí a la entrada de 2,9 € y vi Prisioneros. Si el objetivo de la película era provocar angustia durante tres horas, enhorabuena, lo consiguió. La historia es de lo más real y los personajes, la fotografía y los tiempos la hacen más real todavía; y más cruda. El título le viene como anillo al dedo: todos ellos son prisioneros de sí mismos, de sus decisiones, de su pasado.


19/10/13

Cómo dejar que el mundo entre en tu habitación



Pues fácil: cerrando la puerta, tapando las ventanas, dejándola a oscuras… Y abriendo un minúsculo agujero por el que entre un pequeño rayo de luz… 
 

Abelardo Morell no manipula sus fotos, sino el lugar en que las hace, para crear una ilusión muy real. Y no es que su técnica sea muy avanzada, porque la cámara oscura la inventó Alhacén antes de Cristo, pero el resultado es mágico. 
En cuanto sepa un poco más de fotografía, le copio la idea ;)