1/2/15

Sábado


Me despierto relativamente temprano para ser sábado. Fuera hace frío y llueve, no me apetece levantarme, pero me preparo un café deprisa para volver entre las sábanas y terminar La instrucción de los amantes, de Inês Pedrosa. Es una gozada empezar así el día.
Respecto al libro, me ha dejado confusa. Por un lado, la sinopsis no tiene nada que ver (apenas nada) con la historia, y tardé bastante en cogerle el punto y darme cuenta que era una narración lineal porque al principio parecía más bien que se componía a base de episodios sucedidos en diferentes épocas. Además, la moraleja es bastante trágica y vendría a ser algo así como que el primer amor siempre es apasionado y turbulento a partes iguales, y siempre acaba mal. Sin embargo, está escrito en esa prosa lírica que me gusta tanto, en la que cada frase hay una alegoría preciosa esperándote...
"Claudia, la bella, sabía que en la vejez, como en la adolescencia, el alma nos sobra en un cuerpo demasiado pesado, disparatado, horriblemente nuestro. Un cuerpo terriblemente extraño, inútil como un reloj averiado. Un cuerpo fuera del tiempo, porque la fecha que en él marcan las miradas de los demás no coincide con la decha que en él marcan los deseos que lo animan. Los viejos están tan cerca de la muerte como los adolescentes del suicidio, por exceso de edad. A los adolescentes les salvan los sueños como a los viejos la memoria".
Cuando me entra hambre, pienso que es el día perfecto para desayunar chocolate caliente con churros. Entonces, recuerdo algún domingo de la infancia en el que nos despertábamos y mi madre estaba friendo churros, esos desayunos eran la felicidad más absoluta. Me visto deprisa, tomo un zumo de naranja, cojo el paraguas, nos vamos a la chocolatería.
Al terminar, ha salido un tímido sol que invita a pasear. Damos una vuelta por el centro, siempre me sorprende la ciudad por la mañana, tan llena de gente y de vida. Descubrimos un grupo enorme de turistas asiáticos en la plaza de la catedral. Entonces, vuelve la tormenta; pero no me importa y disfruto de la vuelta a casa oyendo las gotas estallar contra la tela del paraguas. El aire es limpio y fresco, huele a nieve.
Él se va, así que tengo el resto del día para mí sola.
Me siento en mi rincón favorito bajo mi manta favorita, doy una pequeña vuelta virtual y empiezo a leer Un monstruo viene a verme de Patrick Ness. Me quedo un buen rato enganchada entre sus páginas, pero estoy tan agusto y tan calentita, que me adormezco. Me gusta echarme la siesta antes de comer, igual que a veces lo hago después de desayunar... Esta vez es breve, no llega a media hora, pero vuelvo a tener hambre.
Me doy el gusto de cocinar unos 'spaghetti al pesto' mientras escucho Suedehead de Morrisey, y cuando los como, de ver el primer capítulo de Sherlock, Estudio en rosa. Decido que en cuanto pueda tengo que ver más, aunque yo no entiendo que les pasa a los de la BBC con hacer temporadas tan cortas, y además un año sí y dos no... Pero se les perdona todo por darnos tantas joyas.
Retomo el libro, y al rato vuelvo a los brazos de Morfeo... ¿Acaso sufro de narcolepsia? Seguramente sea que mi cerebro necesita una buena desconexión después de una semana de lo más accidentada y repleta de noches de insomnio.
Decido que ir al gimnasio es la solución a mis "problemas". Me gusta ir los sábados porque no hay apenas gente y hago la rutina mucho más rápido. Hace algunos años me dijeron que seguro que no tenía novio porque estaba en el gimnasio un sábado a las 8 de la tarde, me quedé completamente alucinada con tal ejercicio de lógica...
Cuando vuelvo a casa me entra un ataque de repostería, así que preparo una 'carrot cake ligth' y unos 'white muffins fit', y ya tengo desayuno para toda la semana. Si alguien lo prefiere puedo llamarlos tarta de zanahoria y magdalenas de chocolate blanco, pero entonces tengo que utilizar el adjetivo dietéticas y ya no queda tan 'cool' ;P
Como ya no me apetece seguir cocinando, preparo una ensalada rápida para cenar. Intento ver algo en la televisión, todo es tan malo como de costumbre.
El día termina como empezó: una taza humeante entre las manos, aunque esta vez de té, y un libro en la cama. Buenas noches.

4 comentarios:

  1. ¿Tú también eres asidua al gimnasio? Hija, yo me paso el día entre copos de avena y sacarina líquida para intentar matar mi ansiedad en época de exámenes, y también soy de las de pasarme el Domingo cocinando las tortitas/muffins/bizcocho para desayunar durante toda la semana. Y además fan de Morrisey? Jo, quiero ser tu amiga. ;)

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    1. ¡Amistad concedida! ¡Y con mucho placer! ;)

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  2. -Los de la BBC son malos. Con esas temporadas tan "esmirriás" xD

    Pues tiene buena pinta, ¿eh? :) tu Sábado, digo.

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    1. Ya sabes que esto es según el cristal con que lo mires, porque si no disfrutásemos de las pequeñas cosas... Pues apaga y vamonos...

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