31/12/13

Mis películas de 2013

La verdad que este año no he ido mucho al cine, pero es que en casa he visto todavía menos películas... En fin, esta es mi lista de 2013: 

 


  1. Django (Quentin Tarantino).- Como es de Tarantino, es violenta y tiene una música alucinante (que en este caso nadie abría imaginado que fuese a ir tan bien con un werstern). Me sirvió para reafrmarme en mi amor absoluto por el director y por DiCaprio.
  2. Educación Siberiana (Gabrielle Salvatores).- Hablé de ella aquí
  3. El hijo de la otra  (Lorraine Levi).- Ídem
  4. Como piedra paciente (Atiq Ragimi).- Tengo que repetirme: es increíble como se puede decir tanto con tan pocas palabras, tan pocas frases, tan pocos diálogos.
  5. El gran Gatsby (Baz Lurhmann).- Me pareció espectacular y ya lo conté
  6. La gran belleza (Paolo Sorrentino).- Han pasado muchos meses desde que la vi y no he podido olvidarla, ahora me atrevería de calificarla como obra maestra.
  7. Tú y yo (Bernardo Bertolucci).- También di mi parecer en su día.
  8. 360 (Fernando Meirelles).- Esta película me tenía ganada antes de verla porque me encantan las historias de vidas cruzadas, y sin embargo me decepcionó muchísimo. Decir que es floja es quedarse corto.
  9. Sagrado GRA (Gianfranco Rosi).- Ganó el León de Oro en Venecia y el 2º premio en el festival de Sevilla, pero es una película rara, rara, rara, bueno, un documental. No es que no me gustase, es que no sé por donde cogerlo. En el cine, la gente se sintió estafada, no digo más.
  10. Trilogía Antes del atardecer, Antes del amanecer y Antes del anochecer.- Me gustaron mucho y lo dije aquí, pero tampoco soy devota. 
  11. Prisioneros (Denis Villeneuve).- Lo pasé mal viendola, ya lo conté y no quiero recordarlo.
  12. Soñadores (Bernardo Bertolucci).- Le sobran muchas cosas, pero tiene otras buenas. Creo que hay que verla para poder opinar sobre ella.
  13. El viaje a la luna (Gerorges Méliès).- Es absolutamente mágico verla en el cine.
  14. El viaje extraordinario (Serge Bromberg).- Es el making of de El viaje a la Luna rodado más de un siglo después. Es muy interesante porque habla de un época en que el cine era absoluta mágia, y los que trabajaban en él verdaderos genios de las ilusiones y el entretenimiento.
  15. La vida de Adele (Abdellativ Kechiche).- Ésta también entra en la categoría de ver para opinar. A mí me gustó mucho, es de una intimidad sobrecogedora, pero me parece que las escenas de sexo son demasiado largas y no es que me escandalice con ellas, es que creo que rayan lo morboso; y creo que recortándolas en minutos sería incluso más íntima.
  16. The Beginners (Mike Mills).- La típica película romántica que no tiene nada de típica ;) Me gustó mucho, sobre todo la fotografía.
  17. Cinco cámaras rotas (Emad Burnat).- Es un documental interesante, por el trasfondo político y social; pero la verdad que se hace lento.
  18. Un Dios Salvaje (Roman Polanski).- No me dijo absolutamente nada, espero que la obra de teatro sea mejor.
  19. Vivir es fácil con los ojos cerrados (David Trueba).- La idea me parecía fantástica porque está basada en un hecho real que parece inventado, pero me resultó descafeinada y me aburrí soberanamente viendola.
  20. Viaje a Darjeeling (Wes Anderson).- El argumento en sí me dejó un poco fría, pero la fotografía, los diálogos, la ambientación, el vestuario, etc. me maravillaron.
  21. Cuatro meses, tres semanas y dos días (Cristian Mungiu).- La tenía en la lista de pendientes desde hace un montón y por fín la vi. La verdad es que esta película prodía estar de rabiosa actualidad porque es un drama sobre el aborto ilegal ambientado en Rumanía en los años 80, aunque yo la vi antes de los últimos acontecimientos al respecto.

(En morado mis favoritas, verde para las que me gustaron mucho y las decepciones en rojo). 

29/12/13

Wishlist FNAC 2013

Esta entrada también se podría llamar: "Por pedir que no quede", porque no soy una persona especialmente afortunada en loterías, sorteos y demás; pero de ilusión también se vive. Esta es mi wishlist gracias al inspirador de regalos:

- Un móvil nuevo para Él, por ejemplo este BQ Aquaris Blanco (199,90 €) porque el suyo está apunto de morir. No sé si me lo tiraría a la cabeza porque es anti-smartphone, pero me da cosica pedirle uno como el que ya tiene, que es éste.

- Un reproductor de música para mí, porque soy de esa gente muy tradicional que al gimnasio no lleva el móvil, por ejemplo este iPod nano (169 €) más que nada por los 16 GB de memoria, que sería capaz de llenar en un santiamén aunque parezca imposible.

- Una cámara de fotos para Él, la Nikon Coolpix S4300 (128,28 €), a ver si se olvida ya de la que perdimos en China...

- Siguiendo con el tema cámara, la profesora del curso de fotografía nos dice siempre que es conveniente llevar un batería de repuesto, así que necesito una batería Nikon EN-EL14 (72,90 €). Además nos recomienda tener otra tarjeta de memoria, por lo que también me pido una tarjeta Emetc SD de 32 GB (16,90 €), ya sabéis que: ande o no ande, mejor caballo grande. Y para poder hacer esto necesito un trípode, por ejemplo este Manfrotto MK393-H (74,90 €)

- Como no me gusta barrer ni pasar el aspirador y tengo una gata que se pasa 6 meses al año mudando el pelo y lo deja todo hecho cisco, quiero un robot aspirador como el LG Hom-Bot Square (399 €); y elijo éste y no otro porque me ha encantado el anuncio de las pelusas

- Aunque no lo necesito como ya he dicho antes lo que cuenta aquí es pedir, así que quiero un iPad mini (389 €) y modernizarme de una vez. Y también esta funda Orla Kiely de Belkin tan mona (59,99 €).

- Como no todo en la vida es la tecnología, quiero también los packs de las series que nunca me canso de ver: Las chicas Gilmore (79,99 €), Los Soprano (79,99 €) y Doctor en Alaska (106,99 €).

- Algunos ilustrados que faltan en mi colección: Cyrano, de Taï.Marc Le thanh y Rèbecca Dautremer (18,86 €); Nuestra Señora de Paris vol. 1 y vol. 2, de Victor Hugo e ilustrados por Benjamin Lacombe, (25,16€ y 26,60 € respectivamente); El curioso sofá y El zoo absoluto, de Edward Gorey, (9,45 € cada uno); Amantes, de Ana Juan, finalmente editado en español (25,18€); De otra manera, de Ana Tortosa y Mónica Gutierrez Serna (14,16€); En tus ojos y Las cosas que guardo, de Mónica Gutierrez Serna (22,80€ y 13,30 respectivamente); El gran Gatsby, de Fitzgeral ilustrado por Jonny Ruzzo (18,90 €); Espejo, El pájaro negro y Sombras, de Suzy Lee (14,25 € cada uno).

TOTAL: 2003,45 que no hay que ser avariciosos ;)





28/12/13

Mis series de 2013



Creo que ya lo he dicho alguna vez: soy una adicta a las series. Y aún así no he hablado mucho de ellas, pero le voy a poner remedio.Voy a empezar por las que estoy viendo ahora mismo:

MAD MEN.- He terminado la 1º temporada, en breves empezaré con la 2º. Hasta el momento todo el encanto reside en la ambientación porque no han sabido dar tensión a la serie, aún así espero que Betty de el campanazo y se aclare el verdadero yo de Peggy. Veremos.
 JUEGO DE TRONOS.- Estoy haciendo un review con Él y deseando que llegue la 4º temporada. Me parece una serie brutal: muy bien ambientada, que mantiene siempre la tensión, giros de guión magníficos, una historia perfectamente hilada, personajes excepcionales, etc., etc. Ya sé que todo esto hay que agradecérselo a George R. R. Martin, pero no he leídos los libros y confieso que su volumen me echa un poco para atrás.
AMERICAN HORROR STORY.- Sin duda hace honor a su nombre, y creo que el segundo capítulo de la primera temporada es lo más terrorífico que he visto en mucho tiempo. Jessica Lange se merece todo lo bueno que están diciendo de ella, y Sarah  Paulson también. 
THE GOOD WIFE.- Es simplemente sublime. A riesgo de repetir lo que se dice por ahí, esta serie ha ganado calidad con las temporadas, esto es una verdad indiscutible. A Alicia no sé si la amo o la odio, y eso está bien. A Diane la admiro. A Will lo adoro. A Kalinda también. Cary me da pena. David Lee y  Elsbeth Tascioni son tan auténticos que no se merecen ser secundarios. Y Eli Gold es dios.


Las que espero que vuelvan pronto:

BLACK MIRROR.- Me gusta porque el concepto es totalmente original, y porque el contenido es cada vez más impactante. Te hace replantearte muchas cosas… Aún no es seguro que haya una tercera temporada, pero confío en que así sea.
 THE AMERICANS.- No sé si lo que me gusta es la serie o el pelo de Elizabeth… En fin, creo que está bastante bien, pero necesito ver más para confirmar esta idea. Mención especial merece la entrada, tanto la música como la imagen.


Los grandes chascos:

GIRLS.- Ya lo conté aquí y no quiero repetirme. Aún así le daré otra oportunidad, pero esta será la última.
 ÉRASE UNA VEZ.- La primera temporada me pareció fantástica, habían mezclado perfectamente las dos historias. La segunda temporada es un quiero y no puedo, horrible. Creo que no va a haber otra oportunidad, y tampoco para su spin-off.
DEXTER.- La tenía abandonada desde la 3º temporada, la retomé y me volví a emocionar. No pude acabar la 6º temporada. No voy a llegar a decepcionarme con el final.

En Stand-by:

BREAKING BAD.- Me parece una gran serie, pero tengo empacho. En cuanto se me pase volveré a disfrutar con ella y la terminaré, total sólo me quedan de ver una temporada y media.


La gran despedida:

FRINGE.- Esta serie lo tiene absolutamente todo: intriga, acción, ciencia ficción de la buena (o de la que a mi me gusta), amor, humor y a Walter Bishop. La vi enterita casi del tirón: a finales del 2012 me puse con ella y no la pude dejar hasta que terminó. Una de las mejores series que he visto, sin duda.


21/12/13

Una de cómics


Ghost World, de Daniel Clowes, quería leerlo hace tiempo, y lo compré aprovechando los descuentos del Día de las librerías. Los personajes son “raros” y hacen cosas “raras”, más o menos como todos cuando éramos adolescentes, pero no deja de ser parte de la búsqueda del propio yo, de los escudos que nos podemos para no sufrir o del miedo que sentimos cuando la adultez se va acercando.
Españistán, de Aleix Saló, o lo que es lo mismo: una adaptación del El Señor de los Anillos en la España corrupta de hoy en día. Se podría considerar el primer de una serie de libros sobre actualidad política y economía españolas para dummies (después vino Simocracia y este año, Europesadilla). Españistan es divertido (aunque te das cuenta de que estamos con la mierda al cuello) y se lee en muy poco (lo cogí prestado de la biblioteca porque estaba por allí y tenía que esperar, cuando lo terminé seguía esperando). Evidente no profundiza demasiado en las causas de la crisis, pero sí lo bastante para saber que estamos jodidos. Es una forma diferente de tomarse la actualidad, evita algunas de las úlceras que nos salen al leer el periódico.
Bordados, de Marjane Satrapi; cuyo título traducido no hace honor a su título original (Broderies: 1. Bordado. 2. Cotilleo. 3. Reconstrucción quirúrgica del himen para simular la conservación de la virginidad). La autora refleja otro pedazo de su vida cotidiana: una charla entre ‘amigas’ durante el té de la tarde, cuando están solas y no hay hombres, y pueden hablar libremente de amor, de sexo, del matrimonio y de ser mujer en Irán. Aunque fue publicado hace 10 años, todavía podemos rescatar algunos retazos de actualidad (por suerte o por desgracia),

15/12/13

No hay nada que hacer

Hoy quería escribir sobre la última película que he visto, pero al revisar los blogs a los que soy asidua he leído un post que resume tan bien la actualidad y está escrito tan claro, tan conciso y con tanto sentimiento, que he decidido compartirlo por aquí. Aunque no suelo hablar de esto, más bien uso el blog para refugiarme de la realidad, hoy se lo merece

13/12/13

El Mago de Oz

Hace mucho tiempo, no recuerdo exactamente cuando, leí que los zapatos de Dorothy en El mago de Oz no eran rojos en el libro de Baum, sino de plata. El engaño, que comenzó con la famosa película de la Garland, se había extendido hasta el cuento versionado que me trajeron los Reyes cuando tenía unos 7 años, ese me llevaba a todas partes, que me servía como diario secreto, libro de hechizos, hoja de cuentas, soporte para hacer diseños de moda o lo que fuese.
En fin, investigando un poquito (pero muy poco, gracias Google), supe que los habían cambiado porque no resaltaban lo suficiente en contraste con las baldosas amarillas, era la segunda película que se realizaba en Technicolor y no todos los colores tenían la misma nitidez.
Desde ese momento había querido leer el libro original, y ya lo he tachado de mi lista. Es un cuento maravilloso, y no tan orientado al público infantil como se pueda pensar porque tiene moralejas que sólo un adulto podría encontrar.

 “- No sé donde está Kansas. Nunca he oído hablar de ese país. Pero dime, ¿es un país civilizado?
- ¡Sí, claro! –se apresuró a contestar Dorothy.
- Ahí tienes la explicación. Creo que en los países civilizados no quedan brujas ni brujos, ni hechiceras ni magos. En cambio, ¿ves?, el país de Oz nunca llegó a ser civilizado, porque vivimos totalmente apartados del resto del mundo. Ése es el motivo de que aún haya brujas y magos entre nosotros.”

El maravilloso mago de Oz, Lyman Frank Baum.
En mi edición de 2013 del Círculo de Lectores las ilustraciones son de Jùlia Sardà.




7/12/13

De la incomunicación social (parte 2): ¿Pero tú me entiendes?



Queremos la información porque con ella nos sentimos poderosos. Pero no la usamos para obtener conocimiento, para cuestionarnos nuestras ideas, para ampliar nuestra visión del mundo ni para contrastar la realidad que vivimos. Lo que solemos hacer es tirarla a la cara de los demás, y generalmente en una versión más reducida que la original y aderezada por algún comentario personal.
Cada vez más encerrados en nosotros mismos, en nuestra forma de ver las cosas, nos alejamos irremediablemente de los otros. Porque si construyo mi conocimiento a partir de mi experiencia individual, sin contrastarla con los que me rodean, al final lo que resulta es un montón de “verdades personales” y ninguna “verdad universal”, nada que nos una.
Es evidente que tenemos el derecho, incluso me atrevería a decir la obligación, de tener una opinión personal y expresarla. Lo que me preocupa es que esta opinión no nace de la reflexión, la curiosidad, la comparación; lo que nos rodea ya no nos sirve para crecer. Y, sobre todo, me preocupa que esta opinión tan personal no nos permita reconocer ni empatizar con las opiniones de los demás.
A dice a B: “Estoy hasta el moño del trabajo. No me gusta, no me siento valorada, ni útil, ni realizada ni nada. Los domingos por la noche son una angustia pensando que al día siguiente tengo que ir. Lo voy a dejar”. B responde: “¿Cómo que lo vas a dejar? ¿Y qué vas a hacer? ¿Has buscado otra cosa? No te vayas sin tener nada. Yo no lo haría, tienes que aguantar, al menos hasta que encuentres algo.”. Está claro que A y B tienen diferentes concepciones sobre el trabajo, y eso está bien; lo que ya no lo está tanto es que B sea incapaz de reconocer que A lo pasa mal, y antepone su opinión a la realidad que el otro vive.
Una cosa es “entender lo que piensa el otro” y otra muy diferente “compartir lo que piensa el otro”, pero parece que hoy en día están las dos en el mismo saco. Creo que es bastante obvio que “compartir” significa pensar lo mismo. ¿Por qué se equivoca entonces con “entender”? “Entender” es ponerte en la onda del otro, intentar comprender por un momento sus porqués y sus comos.
B dice a A: “¡Me voy a casar con C! No quiero esperar más, le quiero, lo que tenemos es especial; y además quiero formar ya una familia, no quiero ser madre a los 40”. Y A responde “¡¿Qué!? Pero si sólo lleváis juntos un año, ¡ni si quiera habéis convivido! Tú estás loca, además todavía eres muy joven, queda mucho hasta los 40… Por lo menos tendrías que probar primero a vivir juntos, hoy en día no te puedes casar sin un periodo de convivencia previo”. A y B piensan diferente sobre el matrimonio y la familia, pero ¿por qué A no puede simplemente darse cuenta de que B está enamorado/a, que quiere hacer así las cosas? Esto no significa que no pueda darle su opinión, un escueto “Yo creo que antes del matrimonio es mejor haber convivido.”; pero siempre acompañado de “Si es lo que quieres, me alegro por ti.”
La defensa desaforada de la mal llamada libertad de expresión nos ha hecho impermeables a las palabras de los demás (si no salen por la tele, claro). La situación está en un punto en el que hemos empezado a darle significados personales a las palabras, simples vocablos que pasan a una dimensión individual y pierden su carácter grupal y social.  ¿Pero el lenguaje no nace con intención de comunicarse con los demás? 


De la incomunicación social es una reflexión personal promovida por la gran cantidad de tiempo libre de que dispongo y por mi deformación profesional, cuya redacción sirve más que nada a propósitos también personales de desahogo y ordenación de las múltiples ideas al respecto que giran en mi cabeza. La publicación en el blog es sólo una forma de dar visibilidad, realidad y perdurabilidad a mis pensamientos.

27/11/13

De la incomunicación social (parte 1): Me oyes o me escuchas



Suelo ser una persona más bien reservada, cuento poco sobre mí misma o sobre lo que hago. Uno de los motivos para ser así es que no quiero aburrir al personal (menos a los que quieran pasar por aquí, claro), pero el más importante es que la gente no escucha, no le interesa.
La diferencia entre oír y escuchar es simple: oír es una capacidad física, por así llamarla; escuchar supone asociar a esta capacidad otras habilidades como la atención, la comprensión y la memoria.
¿Por qué la sociedad oye sin escuchar? Evidentemente no tengo una respuesta unívoca, pero tengo la respuesta que he conseguido a través de la experiencia. El sistema nos lleva a acumular información, porque la información es poder, pero somos incapaces de ver que esto sólo es un escalón hacia el conocimiento, que debería ser la meta.
Aplicado a la vida cotidiana: A pregunta a B: “¿Qué tal en el trabajo?”; y B responde: “Mal, muy mal; no le caigo bien a mi jefe así que siento mucha presión y siempre estoy pensando que me van a despedir, por lo que intento esforzarme muchísimo en todo lo que hago y acabo agotado, a lo que hay que sumar el estrés que soporto con toda esta situación…”. A habrá desconectado seguramente después de “me van a despedir”, porque no es que se espere una respuesta positiva, pero le vale con un simple: “Mal, mi jefe es un cabrón”. Ya está, ya tiene la información, todo lo demás sobra.
B pregunta a A: “¿Qué tal la casa nueva?”; y A responde: “¡Genial!, estoy decorándola y tengo un montón de ideas: voy a pintar el salón de gris y los muebles serán de estilo vintage con toque industriales, con algún toque de color para que tenga vivacidad; y he pensado que la cocina será ultra moderna…”. B ha dejado de escuchar posiblemente después de “tengo un montón de ideas” porque quiere un: “Genial, ya la estoy decorando y creo que quedará muy bien”.
No es ningún misterio que vamos hacia una sociedad siempre más individualista y en cierto modo egoísta. Nos concentramos en nosotros mismos, nuestra vida ya nos da suficientes alegrías y penas, de los demás nos interesa saber. Saber no siempre está relacionado con el cotilleo, saber puede ser interesarte por los demás, por la familia y los amigos. Lástima que muchas veces se quede ahí estancado y sea tan difícil que pase a conocer, a comprender.



De la incomunicación social es una reflexión personal promovida por la gran cantidad de tiempo libre de que dispongo y por mi deformación profesional, cuya redacción sirve más que nada a propósitos también personales de desahogo y ordenación de las múltiples ideas al respecto que giran en mi cabeza. La publicación en el blog es sólo una forma de dar visibilidad, realidad y perdurabilidad a mis pensamientos.

24/11/13

Foutaises





Me gusta cuando Cúrcuma me lame los dedos. El olor de las sábanas limpias cuando me meto en la cama. Y darle la vuelta a la almohada para buscar el lado fresco. Me gusta ducharme con agua muy caliente. Oler los libros. Mirar las estrellas. La sensación de bienestar y superación después de hacer deporte. Conducir sola, poner la música muy alta y cantar. Me gustan los días de invierno con sol de verano. Viajar, viajar, viajar. Usar el pijama como ropa de esta por casa y quitármelo para dormir. Jugar a las canicas y a “piedra, papel o tijera”. Los juegos de mesa en general. Me gusta ir al cine. Taparme con la manta, aunque no haga frío. Los supermercados gigantes. Almorzar en la montaña. Algunas miradas y casi todas las sonrisas. Me gusta calentarme las manos con la taza del café.


No me gusta que el fregadero esté lleno hasta arriba de cacharros para fregar. Que la congestión no me deje dormir. Cuando no le ponen la tilde a mi nombre. Perder objetos que me gustan. Olvidarme. Que me soplen en la nuca. No me gusta la lluvia. Ni que me cambien de tema. Cocinar para mí sola. Que me vean llorar. No me gusta que me pregunten siempre las mismas cosas. Quemarme la lengua con la comida. Ser perezosa. La ropa amontonada. Que el tiempo pase tan deprisa. Que me digan como soy. Romper los vasos y derramar el agua. No me gusta coger el autobús.


14/11/13

Noviembre



Vuelvo a casa, son más de las 10 de la noche, es el 13 de noviembre y todavía no hace frío. Así no es como recordaba Nunca Jamás, a estas alturas ya tenía que estar con el chaquetón y todavía voy con la cazadora vaquera. No me quejo, pero espero no pelarme de frío en mayo.
Veo que ya han empezado a poner las luces de Navidad. Desde luego hay crisis para lo que queremos: se recorta en servicios sociales, en educación y en salud; pero la Navidad no se toca. Ni eso ni el fútbol, opio para el pueblo. Muchas tiendas del barrio han cerrado, por el contrario han abierto muchas otras en el centro, y siempre tienen gente. El otro día el INEM también estaba lleno, la mayoría eran inmigrantes. Por suerte ya he encontrado trabajo, algo temporal, aunque cuando acabe seguramente me seguirán llamando para otras sustituciones. Evidentemente lo conseguí por mi cuenta, el servicio de empleo no tuvo nada que ver. Aún así seguiré buscando algo “mejor”, sin saber qué.
Estoy yendo mucho al cine: un festival de cortos (de la sesión que vi no me gustó ninguno), un homenaje a Le voyage Dans la lune (mágica) y su correspondiente revisión con El viaje extraordinario (muy interesante); un pase especial de The Beginners  (una historia muy especial contada de forma más especial aún, fantástica); en versión original La vie d’Adèle (extremadamente íntima, conmovedora y estremecedora); una de cine solidario con 5 cámaras rotas (el conflicto Israel-Palestina me absorbe) y de un ciclo dedicado a Bertolucci, para mi alegría también en versión original, The Dreamers (que atrapa por su culto al cine y la música, pero nada más).
La lectura la llevo más atrasada. Después de Capire Israele in 60 giorni (e anche meno) (en la versión española Una judía americana perdida en Israel) de Sarah Guidden; un cómic autobiográfico y muy subjetivo a la vez que emocional sobre el conflicto Israel-Palestina (otra vez); estoy ahora terminando Por favor, Mátame. La historia oral del punk que recoge las declaraciones de quienes vivieron el nacimiento de esta revolución cultural y musical desde los años 60 en Estados Unidos (Andy Warhol, Velvet Underground, Iggi Pop…) y de quienes la encumbraron más adelante allí y en Inglaterra (Television, Ramones, Sex Pistols…), además de todos los personajes que rodearon el movimiento; que me está encantando, pero voy despacito para no perderme nada entre tantos nombres. También he vuelto a mis álbumes ilustrados: La piedra azul de Jimmy Liao, El circo mágico de Philippe Lechermeier y Sacha Poliakova, Besos que fueron y no fueron de David Aceituno y Roger Olmos, y Ensueños, también de Aceituno, y Conrad Roset. Tengo alguno más todavía por leer, tiempo al tiempo.
Me gustaría ir a algún concierto. Quisiera tener más ganas de salir, de ir a los bares que echaba de menos, de tomarme una copa y bailotear despreocupadamente. Todavía no lo he conseguido, ninguna de las dos cosas. Me da pereza llamar a la gente.
Lo que más hago es pensar, sin llegar a ninguna conclusión: ¿soy feliz aquí?, ¿qué había allí que me hacía feliz?, ¿tengo lo que quiero?, ¿puedo conseguir más?, ¿alguien se da cuenta de que en este tiempo he cambiado?, ¿puedo ajustar mi nuevo yo a mi vieja vida?, ¿debería construir algo nuevo?
Quiero un abrazo y no quiero dormir más sola.

4/11/13

Cúrcuma



Cúrcuma es una planta de origen asiático de cuya raíz seca y machacada se extrae una especia con el mismo nombre que se usa como colorante y que es lo que le da ese color tan característico al curry.
Cúrcuma es el nombre de mi gata y casi todo el mundo me pregunta qué significa. Tiene 3 años y medio, su cumpleaños es el 15 de marzo, y la recogimos de la protectora de animales 6 semanas después, cuando se considera que ya está “destetada”. Tenía mucho miedo cuando llegó y se escondía debajo de los muebles. Una de las mejores cosas es que ya sabía usar el cajón de arena.
Cúrcuma es una gata común europea, de pelaje corto, pardo y atigrado. Tiene los ojos verdes. Ahora es más rubia y ha perdido las manchas de la tripa que recordaban a un guepardo. Un día, al volver a casa, me di cuenta que se había partido un colmillo.
Cúrcuma es uno de esos gatos independientes que te buscan casi exclusivamente para pedirte comida y para que juegues con ellos. Sólo en invierno, cuando hace frío, se sienta encima para coger calorcito. Desde pequeña le hemos cortado las uñas, por eso nunca las saca para jugar o cazar. Pero muerde que no veas. Parece salida de Matrix porque cuando persigue la pelotita (uno de sus juegos preferidos) corre por las paredes para tomar las curvas ya que el pasillo es demasiado estrecho.
Cúrcuma tiene un miedo atroz al veterinario desde que la castró. Al principio salía del trasportín sin problemas y se dedicaba a curiosear en la consulta. Ahora hay que agarrarla con unos guates para perros de caza para poderla vacunar. Desde que se monta en el coche empieza a llorar… Una semana antes le ponemos un difusor de hormonas de gata madre para que esté más tranquila.
Cúrcuma es quien me hace compañía ahora que estoy tanto en casa. La que me va persiguiendo por las habitaciones, la que se tumba a mi lado en el sofá, la que me mira desde la silla mientras cocino, la que se duerme a mi lado mientras estudio… No me equivocaba al echarla tanto de menos.

22/10/13

Prisioneros


Esta mañana he leído en el periódico que ayer las salas de cine se vieron desbordadas gracias a los precios ultrareducidos de “La fiesta del cine”. Me parece normal porque a la gente le gusta ir al cine, pero cuando la entrada cuesta unos 8 euros te lo piensas muy mucho, te lo piensas hasta el día del espectador porque sigue costando unos 6 euros… 
Nunca Jamás no es el sitio ideal para ir al cine, porque a los precios desorbitados hay que sumar que no hay variedad: hay tres salas y todas tienen la misma cartelera, la más comercial. No tengo nada en contra de estas películas, pero hay muchas otras producciones que me gustaría ver… 
La verdad es que, al final, voy sólo a la filmoteca y a los ciclos de cine; tanto por el precio como por los títulos, que aunque no son estrenos siempre son bastante interesantes.

Ayer me acogí a la entrada de 2,9 € y vi Prisioneros. Si el objetivo de la película era provocar angustia durante tres horas, enhorabuena, lo consiguió. La historia es de lo más real y los personajes, la fotografía y los tiempos la hacen más real todavía; y más cruda. El título le viene como anillo al dedo: todos ellos son prisioneros de sí mismos, de sus decisiones, de su pasado.


19/10/13

Cómo dejar que el mundo entre en tu habitación



Pues fácil: cerrando la puerta, tapando las ventanas, dejándola a oscuras… Y abriendo un minúsculo agujero por el que entre un pequeño rayo de luz… 
 

Abelardo Morell no manipula sus fotos, sino el lugar en que las hace, para crear una ilusión muy real. Y no es que su técnica sea muy avanzada, porque la cámara oscura la inventó Alhacén antes de Cristo, pero el resultado es mágico. 
En cuanto sepa un poco más de fotografía, le copio la idea ;)

 






15/10/13

Y volver, volver, volver.



Bueno, sólo me ha costado una semana y media deshacer las maletas y ordenar mis cosas; y volver a hacer las maletas para llevar “los excedentes” a casa de mis padres… Tenemos un pequeño problema de espacio en el paraíso, nada que no se solucione terminando de amueblar la casa, pero creo que no es el momento de comprar nada.

De todas formas no es esto lo que me preocupa. La verdad es que volver no es tan fácil como parece porque después de todo este tiempo no puedo retomar la vida que tenía antes, sino que tengo que reconstruirla a mi medida, a la medida de como soy ahora. Y esto incluye volver a conectar con todo el mundo, volver a formar parte de sus vidas.

Pero no me estoy quejando, porque de verdad merece la pena.

8/10/13

Antes de...




Tenía muchas ganas de ver la trilogía de Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes del anochecer. ¿Se pueden hacer tres películas con casi exclusivamente dos personajes? Sí, si los diálogos son lo bastante buenos.
Lo que más me ha gustado es el concepto. Por un lado, la acción se desarrolla en un solo día, un único día en el que puede cambiar toda tu vida. Por otro, la evolución de dos personas a lo largo de los años, en tiempo real y no sólo narrativo, como individuos y como pareja.
Y además está la historia de amor, la fantasía de encontrar a alguien con quien conectar a tantos niveles; y la fotografía, especialmente la de París.

30/9/13

Es la hora...



A principios de mes todo el mundo hablaba del “comienzo de curso”, de esa especie de “año nuevo”. Para alejar el “estrés post vacacional” se tiende a proyectar un montón de cambios: empezar a hacer deporte, realizar algún curso, leer más, ir al teatro, viajar, ser más ordenados… Se espera que la ilusión por emprender todas estas mejoras nos haga olvidar el verano.
En general no me suelo hacer promesas de este tipo, ni en septiembre, ni en enero, ni antes del verano. Pero este año es diferente, porque octubre será mi particular rentrée, pero a lo grande: dejo l’Urbe y vuelvo a Nunca Jamás. Dejo el trabajo y vuelvo a la aventura en plena crisis. Dejo una vida que me he construido sola y vuelvo al calor de la familia y los amigos de toda la vida. Y, sobre todo, vuelvo a él, con él y por él (o, mejor dicho, nosotros).
Como yo tampoco quiero sufrir “estrés post”, y sobre todo por el agobio que me estaba entrando al tener que responder 20 veces al día la pregunta “¿Qué vas a hacer cuando vuelvas?”, por primera vez he hecho una lista de propósitos:

  1. Matricularme en un número de asignaturas decente, entre ellas las prácticas, de mi segunda carrera para darle un buen empujón.
  2. Volver a ir al gimnasio. Seguir corriendo hasta poder hacer 10 km.
  3. Hacer un curso de fotografía.
  4. Reanudar el cine-forum con mis amigas, o al menos intentarlo dándoles la tabarra con ello.
  5. Cocinar más, mejor y variado. Volver a consumir una cantidad normal de pasta a la semana.
  6. Intentar retomar el francés, esto depende de que  me admitan en la EOI o en el curso de la Universidad Popular.
  7. Dedicar al menos una mañana al mes para dar un paseo por el monte.